Qué mirar en cualquier alternativa: due diligence
En todas las vías, la due diligence cambia de forma pero no desaparece. En un piso, revisas cargas y estado del inmueble; en una SOCIMI, sus cuentas y su cartera; en deuda, la calidad del préstamo y del deudor. Sin ese trabajo, cualquier estructura es una caja negra.
La revisión se hace antes de firmar, no después. Si el vendedor, el promotor o el gestor no entregan la información con tiempo suficiente, ese silencio ya es un dato sobre la operación.
En compra directa
Nota simple del Registro, cargas y gravámenes, estado real de la finca y comunidad, y coherencia entre la tasación y el precio que firmas. Si vas a alquilar, revisa la normativa municipal de vivienda turística antes de contar con esa renta.
En SOCIMI y sociedad
Cuentas anuales, composición de la cartera, endeudamiento de la estructura y pactos entre socios. Aquí la pregunta útil no es qué renta promete, sino qué obligaciones asume quien gestiona y qué pasa si quieres salir.
En crowdfunding y deuda
Quién es el promotor o el deudor, qué garantía respalda la operación, en qué fase está el proyecto y qué ocurre si hay retrasos. El descuento sobre el valor nominal no compensa una garantía que no puedes comprobar.